Desde hace
algunos años, un pequeño grupo de amigos, representantes
de diferentes áreas del quehacer nacional, comenzaron a
reunirse para pensar y orar juntos con el fin de proyectar cada
uno en su campo, el pensamiento y actuar según lo establecido
por Jesús.
Un grupo de
personas, preocupados fundamentalmente de estrechar lazos
de amistad, buscando como alternativa trabajar y proyectar,
en sus áreas, el pensamiento y estilo de vida establecido
por Cristo mismo. Esta necesidad de reunirnos nació debido
a las circunstancias que ha vivido nuestro país en las
últimas décadas, y que han provocado una gran carga
en diferentes personas que de alguna manera se han involucrado
en ayudar a sobreponerse de la crisis. Muchos creemos que los
problemas que nos ahogan y que nos llevan a la medianoche
en el orden político, económico, social y cultural,
están relacionados, más bien, a una crisis de orden
espiritual.
Por esta razón, estamos convencidos de que es muy necesario
abrirnos a otras personas que quieran compartir en un mismo espíritu
y pensamiento con aquel que es la alternativa para los pueblos:
Jesucristo, nuestro Señor. Personas
comprometidas con Jesús se están juntando de una
manera similar en muchas naciones del mundo.
En Inglaterra, por ejemplo, algunos miembros del Parlamento
se reúnen en el departamento del Presidente de la Cámara
de los Comunes, bajo la conducción de este dignatario.
Miembros del Parlamento de Australia y Nueva Zelandia
extienden lazos de amistad hacia las naciones del Pacífico
Sur, para ofrecer apoyo y aliento en términos espirituales
y prácticos. Las dificultades de África
son conocidas por casi todo el mundo, lo que no es tan
conocido es el hecho de que líderes de varios sectores
de la sociedad se reúnen en torno a Jesús para buscar
las respuestas de Dios a las situaciones que están enfrentando.