Fundador
El Doctor Néstor J. Soto Godoy, Presidente de la Fundación "Comunidad Cristiana Ecuménica" es fundador de la visión "ENOC Internacional". Dicha iniciativa comenzó en el año 1979 con el objetivo de hacer algo más por nuestros líderes tanto del país como del mundo. Ayudarlos por medio de la fama, dineros, u otros medios, era imposible, por cuanto Néstor no poseía tales herramientas. Sin embargo, su interés era igualmente apoyarlos incondicionalmente de alguna forma que para él fuera posible y, en tales circunstancias, lo que él tenía en mente fue 'Orar' por ellos, por sus responsabilidades y por sus familias.
Nuestra Nación atravesaba enormes presiones y dificultades de todo tipo, y además había una sociedad tremendamente dividida. Por ello, en esos días era complejo y un enorme desafío involucrarse en cualquier tipo de apoyo. En esos momentos es que Néstor decide iniciar esta tarea gigante, convencido que sólo por medio de una acción espiritual, sería factible que las nubes oscuras, amenazantes y lúgubres del futuro cercano, fueran disipadas del horizonte abriendo nuevas puertas y posibilidades a la patria. Fue así que, en marzo de 1982 se realizó el Primer Encuentro Nacional de Oración.
Néstor ha sido invitado como Orador por los últimos 9 años de los Encuentros compartiendo la Visión y extendiendo la iniciativa a cientos de personas para que desarrollen en sus propios campos de trabajo dicha labor espiritual de orar por la necesidades de los respectivos compromisos y desafíos que cada uno enfrenta, es una visión 'Ecuménica' en que todas las personas - sin restricciones de ningun tipo - quieran participar en estos pequeños ecuentros (dos o tres) puedan hacerlo con el único fin de elevar una plegaria a Dios... De esta manera además, promovemos la unidad de la fe y el trabajo en conjunto con los diferentes credos.
Doctorado
El año 2008 el Doctor Juan Carlos Ortíz, Director de la Escuela de Teología de la Universidad de Shepherd y Pastor de la Catedral de Cristal en Los Ángeles, California, además amigo por más de 30 años de Néstor, presentó al Decano de la Facultad y directores de dicho centro académico superior, el trabajo que Néstor ha desarrollado desde el año 1970, abocándose a luchar contra el ateísmo y materialismo sistemático que envuelve a nuestra cultura, para restaurar los valores de la célula principal de nuestra sociedad: La Familia; a través de la promoción del conocimiento de Las Sagradas Escrituras, pues él postula que en ellas se encuentra su propósito y funcionamiento.
Por el resultado de su labor, la cual ha tenido como objetivo ayudar a la restauración familiar, basándose en los valores y principios enseñados en el Sagrado Libro y en cómo aplicarlos a la vida práctica de las personas, ha sido reconocido como Ministerio Laico entre las comunidades que ha formado. Néstor observó que los males de la sociedad se originan en la falta de valores, principios y convicciones, causal de la ausencia de identidad con un patrón espiritual; que a su vez, se debe al desconocimiento de la enorme riqueza de La Biblia; ya que tiene características únicas en el mundo, sin embargo la mayoría de nuestra sociedad la descalifica por ignorancia. Por esto ha realizado exhaustivos estudios de ella, desde su contexto cultural, geográfico, político, económico y espiritual. Con ello, ha conseguido que muchos puedan confiar y creer en las profundas enseñanzas de este milenario Libro Sagrado, y así experimentar una verdadera sanidad en las personas y por ende, a sus hogares.
El 5 de junio de este año 2010, fue reconocido por su trabajo como un gran aporte en beneficio a la humanidad, con el título de Doctor Honoris Causa.
Encuentro Nacional de Oración

“ Así que recomiendo, ante todo, que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos, especialmente por los gobernantes y por todas las autoridades, para que tengamos paz y tranquilidad, y llevemos una vida piadosa y digna. Esto es bueno y agradable a Dios nuestro Salvador,4 pues él quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad.”
1 de Timoteo 2:1-4
